Tebas
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Vista general de Beni
HassaOrfebres trabajando. Pintura sobre yeso. Tumba de Sobkhotep en Tebas. Imperio nuevo, XVIII dinastía, 1550 1295
BC. British Museum de Londres. |
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Pintura mural
Tumba de Rejmerire. Imperio Nuevo, XVIII dinastía,
1550 1295 aC |
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Artesano trabajando
el vidrio con los mismos utensilios utilizados por los
antiguos egipcios. Carretones, México, 1998. |
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Pintura mural, vista
general. Escenas de artesanos trabajando. Tumba de Rejmerire. Tebas no.100. Imperio Nuevo, XVIII dinastía 1550 1295
aC. |
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Pintura mural. Tumba de Nebamun e Impuky. Tebas no.181. Imperio Nuevo, XVIII dinastía, 1550 1295
aC. |
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Tumba de Hepu. Tebas no. 66. Imperio Nuevo, XVIII dinastía, 1550 1295
asC. |
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Pintura mural. Tumba de Iby. Tebas, no. 36. XXVI dinastía, 664 525 aC y Foto de Pintura mural, detalle. Tumba de Iby
Tebas, y XXVI dinastía, 664 525 aC. |
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Pintura mural, detalle. Tumba de Anherkau. Deir El Medina. Tebas, no. 359 aC. |
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En Tebas existe el sitio conocido como Deir el Medina, ubicado
en la montaña conocida como Meret Seyer (La Montaña
que Ama el Silencio). No lejos del Valle de los Reyes, subsisten
las tumbas y los restos de lo que fuera una villa de artesanos,
los cuales realizaron los trabajos de construcción
y decoración de las tumbas reales desde la XVIII hasta
la XX dinastía. Las tumbas que nos dejaron los artífices
de Deir el Medina, son obras maestras de la técnica
y la decoración mural sobre estuco, además de
que en ellas fueron plasmados importantes detalles de la vida
cotidiana de artesanos y obreros, con interesantes anotaciones
y precisiones sobre los métodos que empleaban en sus
oficios.
El sitio resulta de gran interés para la historia del
vidrio, ya que cuenta con varias tumbas que contienen escenas
relacionadas con su elaboración. Ejemplo de ellas es
la de Sobkhnotep tumba No 63, Tebas imperio nuevo, XVIII dinastía,
con la famosa representación de un artesano sentado
en un banco frente a un horno que irradia calor. El personaje
sopla el vidrio con una caña colocada en su boca y
lo manipula con una pinza en la mano derecha, muy similar
a la herramienta que en la actualidad utilizan los vidrieros.
En una franja superior, exactamente sobre la cabeza del personaje,
aparece dibujado un frasco en forma de flor de loto con otros
dos más pequeños encima. Cabe advertir que la
flor de loto era un motivo frecuentemente trabajado en faiensa
y en vidrio y que estuvo muy de moda en esta época.
Siguiendo al artesano vidriero, se encuentran los orfebres
que ensartan cuentas e incrustan diversos materiales en las
joyas, y finalmente aparecen todos los objetos ya terminados.
Por desgracia, este trozo fue arrancado de la tumba, aunque
actualmente se puede admirar en el British Museum de Londres.
En la tumba de Rejmerire, Tebas No 100, Imperio Nuevo, XVIII
dinastía, tenemos una de las escenas más completas
e interesantes que hay del antiguo Egipto de artesanos trabajando.
El muro pintado se encuentra en excelentes condiciones de
conservación lo que permite analizar la escena desde
un punto de vista más objetivo.
El muro pintado se encuentra dividido en varias franjas, en
las cuales podemos observar a los artesanos en sus labores,
en la parte inferior se encuentran los albañiles en
plena acción con sus herramientas de trabajo, acarreando
el material y preparando la mezcla y midiendo con el nivel
el muro. En la siguiente sección, se aprecia de izquierda
a derecha, a los artesanos en el proceso de fundición
del oro, unos individuos se encuentran avivando el fuego con
fuelles en forma de pedal, los cuales son accionados con unas
cintas de cuero que jalan con las manos, exactamente debajo
de ellos se encuentran otros dos artesanos que retiran del
fuego con unas varas un crisol con el metal fundido, inmediatamente
después aparecen los artesanos colando en moldes, curiosamente
es exactamente el mismo proceso que se emplea en la actualidad
para fundir y colar el oro. Al lado se encuentran cuatro artesanos
más que llevan cargado en cestos el mineral. Por último
en el extremo derecho aparece un artesano vidriero soplando
con una caña y manipulando con una pinza, a sus pies
se observa un montón de arena con la cual alimenta
el horno. Al igual que el oro éstas son exactamente
las mismas herramientas con las que se trabaja hoy día
el vidrio.
En la siguiente franja podemos ver a los artesanos carpinteros,
los cuales elaboran los muebles del ajuar funerario, con serrucho,
lijan la madera, golpean con un martillo y perforan con el
taladro la madera, en la parte central se ve como incrustan
en una capilla las piezas de vidrio azul que imitan turquesa
o lapislázuli (igual que las capillas de Tutankamón).
Todos los artesanos en escena, los carpinteros, los orfebres
joyeros y los vidrieros, todos, siguen utilizando las mismas
técnicas y las mismas herramientas de trabajo en sus
oficios.
En la parte superior aparecen los orfebres perforando e incrustando
las piedras semi preciosas y el vidrio en la joyería
ya terminada. Por último aparecen dos individuos entregando
los objetos ya terminados como ofrendas. Esta tumba es una
prueba de cómo en un mismo taller se realizaban diferentes
actividades.
En la tumba de Nebamun e Ipuky tumba No 181, Tebas, imperio
nuevo, XVIII dinastía, se puede observar de la misma
manera que en la tumba anterior de Rejmerire, a los artesanos
incrustando en las joyas terminadas, las piedras y vidrio.
Esta escena es muy bonita por su colorido y detalle en las
joyas, lo cual permite ver los diferentes colores que se utilizaban
y que si coinciden con los que se conservan en los museos
actualmente.
En la tumba de Hepu, Tebas No 66, imperio nuevo, dinastía
XVIII, aparecen los artesanos de una manera muy peculiar desde
el punto de vista artístico, ya que se sale por completo
del patrón utilizado en imperio nuevo, como podemos
observar, el estilo que aquí se maneja es una copia
del estilo del imperio medio muy utilizado en las tumbas de
Benni Hassan. Figuras sumamente sencillas y con un gran movimiento,
muestran las actividades de los artesanos. Como es común
en las representaciones, la escena se divide en franjas. En
la parte superior aparecen los carpinteros elaborando los
carros, lo cual hace muy interesante la escena, ya que son
muy pocas las escenas donde aparece esto. Trabajan los carpinteros
incluso una rueda con sus herramientas típicas. En
la parte inferior, aparecen dos artesanos vidrieros junto
al horno soplando con la caña y sosteniendo la pinza
en sus manos. Inmediatamente después tenemos otros
dos artesanos en otro horno, uno de ellos sopla con la caña
y manipula la pinza, el otro acciona el fuelle de pedal jalando
el cordón con sus manos, esta escena es muy interesante,
porque nuevamente en un mismo cuadro aparecen soplando con
la caña y avivando fuego con el fuelle prueba clara
de que no soplan con la caña el fuego. Esta escena
muestra al igual que en las tumbas de Beni Hassan, el horno
en forma del símbolo del sol jut.
Por ultimo mencionare como una de las más importantes
representaciones a la del muro de los artesanos de la tumba
del administrador de la divina adoratriz Iby, Tebas No 36,
del periodo tardío 664 a C. Época de Psammetichus
la cual es una copia de la escena de la tumba de Deir el Gabrawi
de la 8a dinastía, 1600 años antes .
Esta escena es realmente la prueba visual más importante
que desde el antiguo Egipto, se trabajaba ya con la técnica
de soplar a la caña. En la escena aparecen los artesanos
sopladores trabajando con su caña en la boca, tres
del lado derecho y tres del lado izquierdo, los dos individuos
que están en la parte central soplan un recipiente
sosteniendo la caña con ambas manos. Esta escena es
realmente una prueba incuestionable y decisiva de que se está
soplando a la caña un recipiente de vidrio, ya que
ningún otro material permite trabajar soplando a la
caña.
Asimismo existe en Tebas, en el interior de diversas tumbas
pertenecientes al imperio nuevo (15391069 a. C.), otras
imágenes donde se aprecian botellas que por su forma
y estilo pueden ser de cristal. En la tumba de Sennedjem y
en la de Anherkhau, tenemos un ejemplo de está posibilidad
ya que en particular ese modelo de recipiente fue muy trabajado
en vidrio y no en otro material (se conservan varios ejemplos
fot.). En ambos casos se observan frascos transparentes, dispuestos
en escenas particularmente fascinantes desde el punto de vista
artístico, pero también importantes por los
datos que aportan para el análisis de los usos rituales
que daban los antiguos egipcios a esos materiales. Cabe hacer
mención de que en la tumba de Senedjem, no se encuentra
en toda la tumba ningún otro objeto representado en
esta forma. A diferencia en la de Anherkau si encontramos
otro objeto representado de igual manera. Junto a la escena
de la procesión está colocada una mesa de ofrendas,
en toda la tumba sólo estos dos objetos aparecen representados
así, para lo cual es difícil creer que solo
esos dos objetos se quedarán inacabados en una tumba
de tanto colorido y de tan alto valor artístico, más
bien creo que era de brillante, ya que para ellos
era lo mismo el vidriado, la composición vítrea
y el vidrio. Representar en está tumba esos objetos
así, puede ser una manera de decirnos los materiales,
en cuanto a las proporciones de la mesa, no es nada raro ya
que en el ajuar funerario podemos encontrar no solo mesas
con pasta de vidrio incrustada y capillas como las de Tutankamón,
sino hasta muros completos. Hasta hoy también han sido
encontradas varias piezas de grandes dimensiones realizadas
en composición vítrea como lo es el famoso uas.
De vidrio transparente si se conservan una gran cantidad de
recipientes transparentes con esta forma, pero piezas de grandes
dimensiones no, de eso, solo tenemos menciones de los antiguos
historiadores en los libros, las cuales no son una fuente
histórica segura.
En los muros de estas dos tumbas, que se encuentran en excelente
estado de conservación, en la de Anherkhau se puede
ver una procesión de hombres que llevan ofrendas, detrás
de ellos sigue una mujer con un frasco en la mano, cuya transparencia
permite apreciar parte de su vestido blanco y una pequeña
porción del fondo ocre del muro.
En la tumba de Sennedjem, se advierte de nuevo una procesión
con varios hombres y una mujer que llevan ofrendas. Al igual
que en la escena de Anherkhau, la dama es la que porta un
recipiente que permite traslucir el fondo del muro color ocre.
Lo interesante de todas estas imágenes, es que revelan
que probablemente el uso del vidrio era profundamente ritual
y no utilitario, como posteriormente ocurrió entre
los romanos.
Al llevar a cabo la investigación bibliográfica
para la realización de este libro, observé que
casi todos los autores que me antecedieron, mencionaban tan
sólo el trabajo de los orfebres y alfareros sin hacer
la menor alusión a los vidrieros, no obstante que los
tres tipos de artesanos laboraban, por regla general, en el
mismo taller. Encontré también que en las escenas
de las tumbas, los obreros vidrieros aparecían sentados
junto al horno y que con un cáñamo soplaban
o sumergían la pasta vítrea en un núcleo
de arena para formar sus piezas. Anteriormente, esta acción
se interpretaba como la forma en que los artesanos avivaban
el calor del horno, no obstante que los egipcios ya conocían
el fuelle. Los talleres se encontraban en el interior de los
palacios, ya que las piezas de vidrio se trabajaban para usos
rituales o bien para el faraón y su familia, que a
la sazón eran considerados como seres divinos. Se tiene
registro de que los artesanos realizaban dos o tres
artes a la vez, apreciación que es reforzada
por la existencia de restos piezas de varios materiales en
talleres como los de los palacios de Amenhotep III, en Tebas,
de Amenhotep IV, en Tell Amarna, y de Ramsés III, en
Piramsés, en el Delta.
En su libro Egyptian Faience and Glass, P. Nicholson sugiere
que los personajes representados en los muros podrían
ser obreros trabajando algún metal, lo cual resulta
poco probable si consideramos que los metales que se manejaban
en esa época eran principalmente el oro, la plata,
el cobre y el bronce, a los que se daba forma por medio del
laminado, la cera perdida, los moldes de arcilla y la fundición
en hueco. Constancia de ello son las piezas de joyería
y objetos encontrados principalmente en tumbas, así
como la inexistencia de vestigios de piezas realizadas con
la misma técnica que el vidrio, es decir sopladas
a la caña. Además, en el libro La Verrerie
les editions de Bonvet, se hace referencia al metal
como el nombre que daban los del oficio al vidrio, incluyéndose
en esta obra un capítulo dedicado a dichos minerales,
donde se incluye la composición de algunos vidrios,
de acuerdo con la época. Igualmente, en Glass Antiques
Checklist de Mark West, se afirma que al cuerpo del vidrio
se le conocía técnicamente como metal.
De todo ello queda en claro que, desde la época de
los antiguos egipcios, el vidrio era considerado como un metal
más, ya que su elaboración partía de
materias minerales y su coloración se basaba en óxidos
metálicos, con lo cual se unía muy estrechamente
a los procesos metalúrgicos.
De esta manera, reuniendo todas las evidencias visuales que
hay de las representaciones de los talleres artesanales, desde
la época del imperio antiguo hasta la época
tardía, se pueden apreciar detalles muy importantes.
Primero que no existen grandes cambios en la forma de representarlos,
ya que por lo general siguen un patrón establecido
en cada uno de los oficios, técnicas herramientas etc.
Segundo, que los cambios que hay en las diferentes actividades,
coinciden con pruebas físicas existentes.
Juntando los detalles de cada escena y de cada época
con la evolución que hay en las representaciones en
las tumbas, aunado al estudio de la evolución técnica
que hay en el material y que se conserva físicamente,
y junto al trabajo iniciado por otros autores que habían
dejado pendiente el por qué afirmaban que el vidrio
soplado surge en Egipto, como lo son J. Gardner Wilkinson
y Petrie, yo puedo afirmar no sólo como ellos que el
vidrio soplado nació en Egipto antes del imperio romano,
sino que puedo respaldarlo con una serie de evidencias obtenidas
en un profundo estudio del material y que antes no se habían
tomado en cuenta
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