Primer gran centro vidriero de
la antigüedad
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Trozo de vidrio probablemente
importado de Egipto. |
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Tutmosis III, faraón del imperio nuevo (1539-1069
a.C.), quien pasó a la historia por emprender la dominación
de Siria y Palestina, así como por acudir cada año
a esas provincias para cobrar personalmente los impuestos,
estableció en Egipto el primer centro vidriero. Se
dice que durante una de sus campañas llevó vidrieros
a la sede de su imperio, y que al realizar sus expediciones
de conquista se hacía acompañar por artesanos
de esa especialidad. Esto coincide con las noticias que se
tienen sobre las buenas relaciones diplomáticas y comerciales
que guardaba con los pueblos que sojuzgaba, ya que incluso
desposó a varias mujeres sirias, a las que dio el rango
de esposas secundarias.
A partir de esa época, en Egipto y en Siria el vidrio
se comenzó a trabajar como material independiente de
los metales. Se conoce un gran número de talleres de
vidrio del imperio nuevo, como los mencionados de Amenhotep
III, en Tebas, y de Amenhotep IV (Akenatón), en Tell
Amarna. Esta zona fue estudiada a finales del siglo XIX por
uno de los más grandes arqueólogos, Petrie William
Mattehew (1853-1942), quien encontró además
de restos de los hornos, una gran cantidad de piezas de vidrio,
las cuales clasificó minuciosamente. Algunas de ellas
se pueden admirar hoy en día en el Museo Petrie, en
Londres, y otras en el Museo de El Cairo, en Egipto. Sin embargo,
en Siria aún no se han encontrado vestigios de centros
vidrieros pertenecientes a dicha época, y se cree que
las piezas descubiertas pudieron haber sido importadas o bien
elaboradas a partir de tabletas de vidrio provenientes de
Egipto. Todo esto nos confirma la nueva teoría del
origen de la fabricación y soplado del vidrio, puesto
que tantas evidencias no pueden ser interpretadas como simples
coincidencias.
Las muestras más antiguas de vidrio hueco encontradas
en Egipto, son tres vasos que ostentan grabado el cartucho
real de Tutmosis III (ca.15041450 a.C.). Actualmente
pertenecen a las colecciones del British Museum de Londres
y del Metropolitan Museum de Nueva York. Los reinados de Tutmosis
III, Amenhotep III y Amenhotep IV, todos miembros de la XVIII
dinastía, marcaron la etapa de mayor esplendor del
arte del vidrio en Egipto. Las formas que se tomaron como
modelo en ese lapso, estuvieron inspiradas en las que antes
se realizaran con metales, piedras y cerámica. Posteriormente
se extendió la producción al Mar Egeo, donde
las piezas adoptaron las formas de la cerámica griega,
es decir ánforas, oinochoes y alabastrón. Los
más bellos objetos conocidos son del reinado de Amenhotep
IV (1377-1358 a.C.) y se remontan hasta después del
año 1200 a. C. Más tarde, el imperio nuevo conoció
una época de anarquía y declive, en la que dejaron
de fabricarse vasos y sólo se produjeron perlas falsas,
amuletos y sellos. Durante varios siglos, Egipto padeció
la decadencia en lo que respecta a la producción vidriera
y sólo volvió a resurgir hasta la época
alejandrina y helénica.
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