El vidrio en la joyería
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Collar weskhet de Senebtisy. Oro, turquesa y vidriado azul. Imperio Nuevo. Museo Metropolitano de Arte, Nueva York. |
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Collar flexible en forma
de buitre, de Tutankhamon. Oro incrustado con vidrio azul, rojo y verde. Imperio Nuevo. Museo de El Cairo, Egypto. |
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Ojos de vidrio y piezas
para incrustar. |

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Collar weskhet en forma
de halcón, encontrado en las tumbas de las esposas
de Tutmosis III Oro, cornalina, turquesa y vidrio azul. Imperio Nuevo. |
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Joyería de amuleto
Electrum, plata incrustada con vidrio policromado y
cornalina, amatista, lapislázuli y feldespato
verde. XII dinastía, Imperio Nuevo. Museo Británico de Londres. |
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Pectoral mererert. Oro incrustado con cornalina, lapislázuli y vidrio
policromado. Imperio Nuevo. Museo de El Cairo, Egipto. |
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Pulseras cónicas de oro
pertenecientes a Tutmosis III. Incrustadas con cornalina, turquesa y vidrio azul. Imperio Nuevo. Museo Metropolitano de Arte, Nueva York.
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Peluca de Tutmosis III. Imperio Nuevo. Museo Metropolitano de Arte, Nueva York. |
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Pectora en forma de
halcón |
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Pectoral de Tutankhamon
Oro, cuarzo incrustado en cemento de color, Vidrio rojo, verde, azul marino y azul cielo. Imperio Nuevo. Museo de El Cairo, Egipto. |
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Pectoral de Ramsés II. Oro, hueso y vidrio. Imperio Nuevo. Museo del Louvre, París |
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Pulseras del hijo de Sheshonq I. Oro, lapislázuli y vidrio policromado. XX dinastía, 3er periodo intermedio |
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La historia de la joyería egipcia con incrustación
de composición vítrea se remonta a los principios
de la época dinástica.
La joyería ha existido en diversos materiales, formas
y usos. Sin embargo, aunque la joyería nace para ser
utilizada en vida, los egipcios la utilizaron en la muerte
colocándosela a las momias como parte del rito funerario,
ya que según sus creencias que se apoyaban sobre unas
bien definidas concepciones escatológicas, la muerte
era un paso a otro estado de la existencia terrena. Según
sus creencias, las joyas y amuletos tenían que ser
elaborados con determinados materiales los cuales le conferían
a la pieza ciertos poderes mágicos que ayudaban al
difunto a recuperar la vida en el más allá y
alcanzar la eternidad.
Entre los diferentes tipos de joyas que fueron trabajadas
con alguna composición vítrea tenemos en mayor
cantidad; los collares y los pectorales, contando tambien
con numeroso ejemplos de brazaletes, tobilleras, anillos y
pendientes.
En relación con su función y significado dentro
del ajuar funerario, las joyas más que adornos eran
piezas que poseían poderes mágicos por sus cualidades
físicas.
En el capitulo XXVII del libro de los muertos se encuentra
un mágico hechizo para un buitre de oro que se debía
colocar en la garganta el difunto, en la viñeta dan
instrucciones precisas de como elaborarlo, incluso se indica
minuciosamente como debía ser manufacturado, detallando
la forma y el material.
El gran tesoro de Tutankamón ha sido una evidencia
muy importante para el estudio de la joyería egipcia
con incrustaciones vítreas, además de que ha
servido para verificar como se cumplían las instrucciones
que vienen indicadas en el Libro de los Muertos. En la momia
de Tutankamón se encontró un extraordinario
pectoral como el que se indica en el capitulo XXVII Del Libro
de los Muertos, trabajado en oro con incrustaciones de vidrio.
La mayoría de las joyas debían estar realizadas
en oro por ser el material más relacionado con los
dioses, la cual debía estar combinada con diferentes
piedras semi preciosas de colores, las que gracias a su origen
mineral le proporcionaban poderes mágicos.
Ante la dificultad que implicaba el conseguir piedras semipreciosas,
el arte de la piedra incrustada se va imitar a la perfección
con las diferentes composiciones vítreas, material
ideal por tener las mismas cualidades físicas ya que
también es de origen mineral. Rápidamente los
artesanos logran imitar a la perfección las piedras
semi preciosas, alcanzando una extraordinaria habilidad en
el detalle del corte y pulido, donde el embutido requería
una exactitud milimétrica al incrustarlo, llegando
incluso alcanzar tal perfección en el trabajo, que
cuando se pasa la mano por la superficie, da una sensación
de continuidad que. bien se podría pensar que se trata
de un esmalte.
Museo de El Cairo, EgiptoA los joyeros se les llamaba neshedi
nubi, el hombre de oro, y hemu nub, el artesano de oro. Se
han localizado varias tumbas de artesanos. Por los títulos
de Principal de la joyería de la propiedad de Amón,
y Jefe de los artesanos de la joyería de Amón,
lo más probable es que hayan sido artesanos reales.
Podemos encontrar todavía cargos de mayor importancia
que el de los artesanos antes mencionados, el cual era el
responsable de la organización de toda la industria,
los cuales incluso nunca tocaban la pipa del soplador, en
los diferentes títulos podemos encontrar los siguientes:
Inspector de la tesorería del oro y la plata, inspector
de la tierra color de oro de Amón y Pesador de Amón.
Sus principal responsabilidad era la de dar instrucciones
precisas sobre los materiales que iban a ser necesarios para
la fabricación de los tesoros como también darle
seguimiento a cada una de las fases de elaboración
de la pieza. Aunque La organizxación de La industria
Del trabajo Del oro no les permitía firma personal,
se conserva el nombre de Neferronpet, quien firmo en su libro
de los muertos
Debido a la precisión que requería el trabajo,
antes de dar comienzo a la elaboración de la pieza
era necesario preparar un diseño en una plantilla con
el modelo de lo que se iba a manufacturar. Entre lo más
importante que se tenía que planear desde un principio,
era el de detallar muy bien el espesor y la distancia de las
costillas donde iban a ser incrustados los fragmentos ya pulidos
del material. Cada trozo tenía un lugar especifico
dentro del diseño, nunca se podía colocar una
pieza en el lugar de otra, lo cual hacía más
difícil aun el trabajo para el artesano.
Los soportes en su mayoría son de oro, el cual era
trabajado en diferentes técnicas según fuera
necesario; laminado, vaciado en molde abierto, o cuando se
requería de un gran detalle a la cera perdida. Cuando
se realizaban piezas de mayores dimensiones como las máscaras
o sarcófagos, era necesario trabajar en varias partes
y después unirlas con soldadura.
Ya terminado el soporte, se comenzaba a cortar y a pulir los
fragmentos de la composición vítrea de acuerdo
al tamaño del hueco para finalmente ser incrustados
en su lugar.
Las piedras que se imitaban con la composición vítrea
eran ágata y ópalo para el blanco, turquesa
y lapislázuli para el azul, cornalina el rojo, malaquita
el verde y negro la obsidiana. Todas poseían dentro
de sus creencias un gran contenido simbólico.
El arte de la incrustación esta muy ligado al arte
del mosaico que floreció en el imperio antiguo, de
los cuales se conservan impresionantes ejemplares como los
encontrados en la tumba del rey Zozer en Saqqara. La influencia
de este arte se deja sentir posteriormente en otros materiales
en objetos del ajuar funerario como el mobiliario elaborado
en diferentes maderas.
Al comienzo de los tiempos históricos, durante la primera
dinastía, podemos encontrar ya una fascinante y variada
producción de finas joyas donde se puede apreciar un
excelente panorama, debido a que presentan una gran variedad
de materiales y técnicas entre las cuales podemos encontrar
una gran variedad de collares pulseras.
Las piezas del imperio antiguo presentan una incorporación
de elementos ya existentes en los tiempos prehistóricos
trabajados en interesante inventiva artística, pero
a la vez, algunas de las piezas presentan un burdo tratamiento
de los elementos.
Indudablemente el collar más característico
dentro de la joyería egipcia es el weskhet, trabajado
en cilindros dispuestos de manera vertical en forma semicircular
y rematados en los extremos. Fue muy común que este
modelo rematara con la cabeza de un halcón.
Museo Metropolitano de Arte, Nueva YorkEn la época
Badarian podemos encontrar las piezas más antiguas
que se conservan de la joyería egipcia trabajada con
alguna composición vítrea, entre otras, se encuentra
el collar de pequeñas cuentas engarzadas en varios
hilos de color azul que era muy común utilizar en esa
época en las rodillas, los collares funerarios más
antiguos que se conservan de composición vítrea
y oro podemos encontrar el de Impy de la sexta dinastía.
El collar se encuentra finamente trabajado en color azul y
rematado en la parte inferior con 63 pendientes en forma de
escarabajo, el nombre de Impy se encuentra grabado en ambos
extremos en las terminaciones de oro.
En el trabajo de la diadema de rosetas con centro de cobre
con incrustaciones, podemos apreciar como desde los tiempos
más tempranos se trabaja la incrustación vítrea
en la joyería.
En la joyería de la XII dinastía se pueden encontrar
los trabajos más finos realizados durante el imperio
medio. Sin grandes lujos estas piezas contienen una gran armonía
y belleza, donde los materiales y el color son cuidadosamente
escogidos para dar fuerza al terminado final..
Una de las piezas que destaca en este periodo por su gran
belleza y sencillez es el pendiente de Khnumet finamente trabajado
en oro granulado y composición vítrea. El medallón
circular del centro esta realizado con una frita azul y decorado
con una pintura en miniatura de una vaca recostada. Para resaltar
más el detalle central se le coloco un recubrimiento
de cristal de roca. Los granulos de oro es un trabajo muy
típico en el imperio medio, y aunque podemos encontrarlo
en tiempos posteriores el detalle nunca va a ser igualado.
Un notable ejemplo de la minuciosidad con la que se trabajaba
la composición vítrea en el imperio medio es
el cinturón de cuentas de Senebtisy. Del cinturón
cuelgan como adorno veintitrés finos hilos de cuentas
en forma vertical en donde se intercalan los colores verde
y negro. Una manera de ver el notable trabajo que realizaban
en la composición vítrea durante el imperio
medio es observando el brillo del collar de cuentas azul combinado
con plata, realmente es una pieza única en su estilo.
En el Imperio Nuevo, durante la dinastía XVIII se produjo
un auge en el uso del vidrio, el cual se ve reflejado en las
magnificas joyas con incrustación vítrea que
trabajaron los orfebres de la época.
En los ejemplos conservados, se puede observar como los modelos
y las técnicas siguen siendo prácticamente las
mismas. Lo minucioso del trabajo y la armonía en el
uso de los colores muestran como la joyería del imperio
nuevo llega alcanzar las más elevadas cotas de belleza
y perfección.
Durante el reinado de Tutmosis III se elaboraron joyas de
muy alta calidad, prueba de ello son las joyas que fueron
encontradas en la tumba de sus esposas en Tebas. Entre las
piezas se pueden destacar por su belleza brazaletes con finos
detalles, una variada cantidad de collares como el exquisito
collar que tiene como decoración unos peces combinados
con las cuentas de vidrio, la hermosa peluca que esta casi
cubierta en su totalidad por rosetones incrustados de vidrio
de colores y la diadema con el ureus.no.
El punto máximo alcanzado en la joyería de la
XVIII dinastía se encuentra en el reinado de Tutankamón,
y no hay mejor ejemplo para ilustrar tal afirmación
que las joyas encontradas en su tumba donde las piezas alcanzan
la máxima habilidad artística.
Entre las joyas más hermosas que se le colocaron a
la momia de Tutankamón, se encuentra un pectoral en
forma de buitre trabajado en oro con incrustaciones de vidrio,
el buitre se muestra con las alas extendidas y volteando la
cabeza hacia el lado izquierdo. El trabajo está realizado
realmente de manera magistral, en su superficie contiene trescientas
incrustaciones de vidrio oscuro en diferentes tonos, azul,
rojo y; la parte posterior esta trabajada de idéntica
manera. El buitre de Tutankamón se destaca también
por ser una pieza muy controvertida, ya que algunos autores
afirman que la pieza está esmaltada, en realidad no
hay pruebas de que en el Egipto faraónico se realizara
este tipo de trabajo, sin embargo es tanta la perfección
de está pieza que aun existe la duda, y en el caso
de serlo, la pieza sería el más antiguo ejemplo
de esmaltado.
Por el gran detalle que presentan la mayoría de las
piezas de metal que se utilizaron como soporte en la joyería,
lo más probable es que se trabajaron a la cera perdida.
Para llevar a cabo este procedimiento se realizaba un modelo
en cera para dar los detalles, después se recubría
con una capa de arcilla en el cual se dejaban dos orificios,
uno para vaciar el metal caliente y otro para drenar la cera
fundida. Este proceso permite dar un gran detalle a las piezas
pero presenta el inconveniente de no permitir una producción
masiva o en serie como se logra con un molde abierto, tal
y como se utilizaba en la mayoría de los amuletos.
Las joyas de Tutankamón se hicieron en oro y piedras
semipreciosas, incorporando formas y diseños de la
naturaleza, animales y vegetales como lo muestra el pectoral
que tiene como decoración principal una luna llena
trabajada en electrón. La luna descansa sobre una barca
solar de oro que flota en una base de flores de loto. El pectoral,
además de ser un diseño muy hermoso, combina
a la perfección las piedras semipreciosas con el vidrio,
lo cual le da un encanto muy particular a la pieza.
El pectoral en forma de halcón es probablemente una
insignia real por su gran contenido simbólico. El halcón
alado que representa al faraón, porta en su cabeza
el disco solar que es el símbolo de la divinidad. El
halcón sostiene con fuerza en sus garras el shen, símbolo
de la eternidad, y el anj símbolo de la vida, se tiene
en una sola pieza el poder, la vida y la eternidad . El plumaje
del ave está trabajado con un gran ritmo con incrustaciones
vítreas de vivos colores.
El pectoral combinaba en una sola pieza varias funciones como
talismán, el marco que lo rodea en la mayoría
de las veces es la fachada del templo, y en su interior siempre
aparecen elementos mágicos como el buitre, el djet,
anj o shen.
No menos de veintiséis pectorales trabajados con incrustaciones
fueron encontrados en la tumba de Tutankamón, algunos
estaban colocados en la momia y otros en diferentes objetos
del ajuar funerario. Aunque en la gran mayoría se utilizó
la composición vítrea para las incrustaciones,
ocasionalmente también se combino con piedras semipreciosas
como cuarzo, jaspe y cornalina, y solo en muy pocos casos
con lapislázuli y turquesa.
La dinastía XIX, cuenta con una importante cantidad
de piezas elaboradas con composición vítrea
incrustada como las encontradas en el Serapeum entre las cuales
destaca el pectoral en forma de halcón de Ramsés
II por su gracia y colorido. También se cuenta con
brazaletes, tobilleras y unos pendientes sumamente toscos
y recargados. Aunque estas joyas no tienen comparación
con las anteriores, presentan un gran detalle técnico
en la elaboración y terminado como el pulido, incluso
las costillas son muy finas, muestra de que las herramientas
que fueron utilizadas en la manufactura de las joyas eran
de gran calidad.
Del tercer periodo intermedio a finales de la época
faraónica, se sigue trabajando la joyería con
vidrio de una manera muy abundante entre las cuales podemos
destacar las del famoso faraón mencionado en las sagradas
escrituras Psusennes.
Entre los pectorales de este periodo sobresalen dos. El formado
por el pilón del templo que contiene en su interior
un escarabajo alado y que se compone de oro e incrustaciones
de composición vítrea azul y el del escarabajo
trabajado en jaspe verde considerado una de las piezas más
hermosas de este periodo por su colorido y contenido simbolico.
Las alas de oro están minuciosamente incrustadas con
vidrio en franjas verticales. Sobre la parte superior del
escarabjo se encuentra el cartucho real con el nombre del
faraón también trabajado con incrustaciones
jaspe y vidrio. Todos los detalles están cuidadosamente
trabajados lo cual hace que esta pieza se distinga entre otras
muchas.
Del reinado de Sheshonq durante la XXII dinastia podemos mencionar
los brazaletes de oro en forma cónica, trabajados con
incrustación de lapislázuli y vidrio, y el hermoso
pectoral del escarabajo de lapislazuli que emerge del horizonte
con el disco solar en la parte superior, franqueado por dos
serpientes ureus que portan la corona blanca.
Museo Británico de LondresPor su alto contenido simbólico
la joyería formaba parte inseparable del egipcio tanto
en la vida como en la muerte, por lo que su presencia puede
encontrarse a lo largo de toda la historia faraónica.
La tumba va a ser el mejor ejemplo para ver que objetos y
materiales eran importantes en el más allá.
Originalmente eran objetos sencillos que además de
su función cotidiana poseían una función
simbólica, pero poco a poco fueron haciéndose
más elaborados hasta llegar al punto culminante en
el imperio nuevo.
Los materiales que se utilizaron en la joyería prácticamente
son los mismos desde principios del Periodo Predinástico,
como las composiciones vítreas, las piedras semi preciosas,
y el oro, lo cual nos dice claramente que el egipcio siempre
trataba de buscar protección en el más allá,
todo tenía una interrelación, culto, magia,
religión, forma y material. El vidrio siempre estuvo
presente.
Subsección 3:
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