| |
A principios de siglo, el 6 de diciembre de
1909, impulsada por la elaboración masiva de botellas
cerveceras, nació en nuestra ciudad la primera fábrica
de vidrio industrial de México, Vidriera Monterrey
S.A., origen de lo que hoy es Vitro.
Ochenta años después, el inmueble de las antiguas
oficinas generales de esta fábrica, que durante algunos
períodos también fungió como superintendencia
de planta, estación de bomberos y enfermería,
se convirtió en el lugar elegido para el asentamiento
de un recinto cultural dedicado al vidrio.
 Panorámica de las instalaciones de Vidriera Monterrey
S.A. |
En 1989, con el aval del Instituto de Antropología
e Historia, se iniciaron las actividades de restauración
y acondicionamiento del antiguo edificio para convertirlo
en el Museo del Vidrio, respetando siempre los patrones arquitectónicos
de la época y conservando los materiales con que fue
construido el inmueble, incluyendo ladrillos, pisos de mosaico,
duelas de madera, escaleras y las cuatro columnas de hierro
que consolidaban la estructura.
Después de estas labores, un equipo multidisciplinario
de museógrafos, investigadores y arquitectos, se encargó
de crear y aplicar el proyecto museográfico.

El edificio del Museo del Vidrio, antes de la restauración. |
Finalmente en 1992, con tres pisos como salas
de exhibición para su colección permanente,
el Museo del Vidrio abrió sus puertas al público
con la misión de rescatar, preservar y difundir la
historia del vidrio en México, así como promover
una cultura de aprecio al vidrio e incentivar la producción
artística con este material.
En la actualidad el espectador puede visitar el hogar
del vidrio mexicano y dar un recorrido cronológico
a través de las distintas etapas de la historia del
vidrio en México. En el primer nivel conocerá
el tradicional vidrio europeo de los siglos XVI al XIX, la
llegada de éste a nuestro continente y su comparación
con la producción europea. El vidrio pulquero, de origen
mexicano, es otro de los atractivos que se encuentran en este
piso.
El segundo nivel está dedicado al vidrio popular e
industrial. En sus salas se pueden apreciar varios ejemplares
de vidrio artesanal, producidos tanto como por autores anónimos
como por nombres reconocidos como la familia Ávalos
y el Taller de Abundis. A su vez, en el mismo piso se exhibe
una tradicional botica del siglo XIX y una serie de ejemplares
de vidrio farmacéutico de la época, así
como una ambientación del taller de Claudio Pellandini
y Víctor Marco, vitralistas pioneros en México
de finales de siglo XIX y principios del XX. Finalmente, como
última parte del recorrido de esta sección,
se dedican tres salas al vidrio industrial en México.
Aquí encontrará ejemplos de los primeros productos
en serie fabricados en Cristalería y Vidriera Monterrey.
El ático del museo, en un principio utilizado como
sala de exposiciones temporales, alberga actualmente la colección
permanente de arte contemporáneo en vidrio, integrada
por obras de artistas locales, nacionales e internacionales.

Edificio actual del Museo del Vidrio. |
|